vendredi, octobre 07, 2005

La Seconda da Sinistra



Una sensación extraña,
un tintineo interno que no cesa,
tin, tin, tin, tin...
Como un pie que se balancea,
sin que el resto del cuerpo lo perciba.

Preparo tostadas con mantequilla,
y una loncha de queso,
pero no es hambre.

Lo parecía.

A ratos me resulta desagradable.

Pero intuyo que es algo bueno.
Algo bueno, de algún modo.

Algo tan bueno, y tan incómodo,
que no lo alcanzo a comprender.

These are the days

Debería escuchar más blues,
para cultivar la perseverancia.

No tiene nada que ver,
pero siempre llego tarde.

A todas partes.

jeudi, octobre 06, 2005

Things gonna change



Y que haces para enfrentarte a la realidad?

Bailar, bailar, bailar...

Funciona?

No lo sé. No se me ocurre nada mejor

08 Milonga

No sé, me dio por pensar, si soy una mujer visceral.
Una mujer visceral.
¿Se puede ser mujer, y no ser visceral?

Me gustaría creer que sí.
Que algún día se dulcificarán mis gestos.
Que podré controlar mis respuestas.
Que dejará de hervirme la sangre,
y de dolerme la piel al despertar.

Entonces ya no tendrá sentido, escribir así,
no será necesario.

Seré más libre, entonces.

mercredi, octobre 05, 2005

Recuperado de un lugar escondido

Él dijo :
Hace un rato llamó, dijo que no vendría a comer. Si él no está, yo no cocino, no puedo, no quiero, no me apetece. Ayer tampoco estaba, comí ensalada de pasta y me manché con el aliño. Hoy me he preparado una pizza y me acabo de quemar el dedo al sacarla del horno. Al escribir me escuece. Cuando él no está soy un desastre, mejor dicho, siempre soy un desastre, pero cuando estoy con él, se me nota mucho menos.


De esas cosas que nunca cambian...

Creo en los milagros

No se atreve a salir
No sale
No quiere
¿O no lo dejo?
No estoy segura.

Quema un poquito, por dentro.

Me da miedo.

mardi, octobre 04, 2005

You don’t know me

Empiezo a aburrirme de una canción, después de escucharla unas cincuenta veces.
Por supuesto, me refiero en una tarde.
Entonces pongo otra, y vuelvo a empezar.

Supongo que mis vecinos deben odiarme por eso.

Soy tan previsible.
Todas las tardes me preparo té.
Pero no me acuerdo de tomarlo, hasta que está bien frío.
Suerte que no me gusta con miel, ni con azúcar.
Si no, sería un asco.

Erizos de mar

Hoy no tiene nada que decir, Saturno.
Quizá es por el volumen de la música,
tan alto,
o porque al pronunciar volumen,
mi habitación se inunda
de un batido de fresa,
interrumpido.

lundi, octobre 03, 2005

Lonely no more




Me desperté demasiado tarde.
No pude comprarme una de esas gafas especiales.
Sólo salí al balcón, a mirar el sol de frente unos segundos.

No vi nada especial.
No me importó tampoco.
Sólo un poquito de oscuridad, un poquito más.

Yo ya tengo mi propio eclipse.

Eso suena demasiado egoísta.

Sí, sí, siempre demasiado.